jueves, 12 de noviembre de 2015

"El Ojo Turco".


Qué es Ojo Turco:Un ojo turco, también conocido como nazar
es un abalorio con la forma de una gota plana
 donde se encuentra la figura de un ojo 
al que se atribuyen fuerzas protectoras, 
siendo muy usado como talismán o amuleto 
contra el mal de ojo y las malas energías.

Su nombre original, proveniente del idioma turco, es Nazar Boncuğu, que significa ‘Abalorio del Mal de Ojo’.
Es muy común en Turquía y en Grecia (de allí que también se lo conozca como ojo griego) para la protección contra la influencia negativa de la envidia, tradicionalmente conocida como ‘mal de ojo’. Según la tradición, que se remonta a los tiempos del antiguo Egipto y Babilonia, los malos sentimientos del ser humano se proyectan a través de los ojos, pues estos son la parte más expresiva del cuerpo.
De modo que es usual llevar un ojo turco como protección. La gente acostumbra usarlos en el cuerpo, con collares, pulseras, zarcillos o tobilleras, así como colocarlos en el sitio de trabajo, en el carro, los teléfonos celulares o en la puerta de la casa. Es también común ponerles un ojo turco a los bebés recién nacidos como medida de protección. Incluso, actualmente, una compañía de aviación comercial turca lleva el emblema del ojo en su coleta, lo que recuerda los tiempos antiguos, cuando se colocaban en las embarcaciones.
El ojo turco tiene la forma de una gota, es plano, y suele ser fabricado a mano con cristales de colores. Está formado por una serie de círculos concéntricos que suelen ser, de dentro hacia fuera, negro o azul oscuro, azul claro, blanco y azul oscuro. No obstante, los colores podrán variar según la intención con que se lleve el amuleto.

Significado de los colores en el ojo turco

  • El azul, asociado al agua, es el signo del buen Karma, se vincula a las buenas energías y a la protección contra el mal de ojo. Es el color más tradicional del ojo turco.
  • El azul claro se vincula con el color del cielo; simboliza la verdad y ofrece directa protección frente al mal de ojo.
  • El rojo, relacionado con la sangre y el amor, es el color de la energía, el poder y la determinación, así como de la pasión y el deseo.
  • El amarillo, color del sol, simboliza la fuerza y la vitalidad; es el color de la salud y el vigor físico.
  • El verde es el color de la naturaleza; simboliza la esperanza y el crecimiento personal.
  • El blanco se asocia a la luz; simboliza la bondad, la inocencia; es el color de la perfección, que limpia y purifica energías negativas y las transforma en positivas.
  • El morado es el color de la nobleza; simboliza el poder y la ambición y se asocia, también, a cualidades como la sabiduría, la dignidad, la independencia, la creatividad, el misterio y la magia.

domingo, 1 de noviembre de 2015

"Noche de Brujas".


“La noche más oscura” o “La noche de las brujas”. 
La noche en la que el velo entre los mundos se hace más tenue, casi imperceptible.
 Noche mágica y tenebrosa en la que los muertos pueden regresar 
y caminar entre los vivos como uno más. 
Noche de brujas, hechizos y encantamientos. 
Noche de fantasmas, de historias de terror y de recuerdos.

El sincretismo popular convierte el hogar en una noche de luces tintineantes, cubiertas de aromas a aceites perfumados y hierbas aromáticas. Ceras de miel y velas flotantes que danzan en agua almizclada iluminando con su luz parpadeante rostros queridos, antepasados desconocidos, e infinidad de representaciones religiosas.

Noche para no dormir, pues hay que ver el sol salir. Familias velando cementerios, quien sabe si para proteger a los vivos de los muertos, o para ver levantarse a estos.

Una campanilla colgada del dintel de una ventana entreabierta, hará que las “visitas” puedan avisar antes de entrar. Una cena familiar, una silla vacía por los que ya no están y nos quieren acompañar. Unas gotas de aceite perfumado sobre la almohada y la frente de los niños, para que no importunen sus sueños esta noche. Ramilletes y cuencos con agua salada bajo las camas.

Pues si bien algunos son bien recibidos, a otros muchos, los perdidos, les mantendrá alejados de los niños. Y para ellos, los pequeños de la casa, dulces al amanecer del nuevo día.

Costumbres y creencias arraigadas que lejos de desaparecer se fusionaron con la cristianización, hasta crear una extraña suerte de cultos familiares y locales a los difuntos, por toda nuestra geografía. Como alguien me dijo una vez <<La verdad ante la imposición se queda latente hasta volver a emerger>>.

La verdad es que esta noche era como conocida como Samhain en las culturas celtas, era el fin de su calendario, el año nuevo, frontera entre lo humano y lo sagrado, lo divino. La puerta al invierno, a la época oscura y fría donde todo queda adormecido a la espera de renacer en la primavera. Época en la que los rebaños bajan de las montañas, las hierbas, los frutos y conservas llenan las alacenas, y la cosecha recogida aguarda en los graneros el paso del invierno.

Los celtas celebraban esta fiesta con ritos de purificación que ayudaban a prepararse para el ciclo entrante, en ellos se recitaban probablemente antiguos mitos, pues su tradición era oral, usando la adivinación para ver lo que estaba por llegar o comunicándose con sus antepasados esperando así, ser guiados en esta vida hacia la inmortal.

Al ser su calendario agrícola y lunar, los meses comenzaban con cada la luna llena, siendo esta la que dividía el año en dos mitades principales. Iniciándose en la mitad invernal u oscura correspondiente al mes de Samonios en la lunación de octubre-noviembre (la luna llena más próxima entre el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno) y la mitad vernal o clara, que se iniciaba en el mes de Giamonios en la lunación de abril-mayo, dando nombre a las dos festividades principales, Samhain y Beltane.

Este calendario Céltico fue reconstruido partiendo de los calendarios encontrados de d'Heria de Villards y el galo Coligny, en 1897. Estos sincronizaban el año solar con el mes lunar, puesto que sus meses eran lunares, el año lunar común contenía 354 o 355 días, empezando con Samonios, que corresponde al antiguo Samhain irlandés, aunque su etimología es gaélica y significa “ noviembre”, “ fin del verano”.

Podemos encontrar una referencia al mismo en la Historia Natural de Plinio el Viejo, en una discusión sobre la recolección Druídica del muérdago.

"El muérdago, sin embargo, es raramente encontrado sobre el roble; y cuando lo encuentran, lo recolectan con ritos repletos de temor religioso. Esto se hace más particularmente en el quinto día de luna, el día que es el principio de sus meses y años, como también de sus eras que, según ellos, es por treinta años. Ese día ellos lo escogen porque la luna, aunque todavía no se encuentra en la mitad de su curso, ya tiene influencia y poder considerable; y ellos la llaman por un nombre que significa, en su idioma, lo cura-todo".

Para la cultura celta del mismo modo que en que los días comenzaban a contar al iniciarse la noche y no con el alba, Samahin era la fecha en la se indicaba el final de una estación, por lo tanto era la vigilia de un nuevo ciclo, algo vital para su subsistencia agrícola. 

 Como vemos dejo escrito Julio César en su “Guerra de las Galias” "los celtas galos mantienen los cumpleaños y los comienzos de los años y meses en tal orden que el día sigue a la noche".

Tras la conquista de los romanos de gran parte de los territorios celtas, estos influenciaron en su mundo con festivales como el de diosa romana de la cosecha, Pomona. Más tarde, con la cristianización, dichas celebraciones fueron calificadas como una práctica herética, destruyendo bajo este pretexto gran cantidad de la cultura, monumentos, y tradiciones, no pudiendo borrarlas totalmente de la memoria, motivo por el cual fueron “cristianizadas”, creando en este caso concreto “el día de todos los santos” o “día de difuntos”, siendo precedida por la celebración de la noche o “vigilia” de todos los santos.

En la Irlanda medieval, Samhain permaneció como la principal festividad, celebrándose con una gran asamblea en la corte real de Tara, que duraba tres noches, finalizando con la fiesta de «los espíritus» y con ello inauguraran el nuevo año. Se describe como una comunión con los espíritus de los difuntos que, en esta fecha, tenían autorización para caminar entre los vivos, y regresar a sus hogares, dándosele así a la gente la oportunidad de reunirse con sus antepasados muertos, pues se creía que estos podían traer noticias y consejos para su futuro.

De hecho en el Ciclo de Ulster podemos encontrar múltiples referencias a esta festividad, ya que muchas de las aventuras y campañas emprendidas por sus personajes comienzan en la noche de Samhain. Como ejemplo de esta presencia en el folclore irlandés tenemos el Echtra Nerai, la aventura de Nera; y Catch Maige Tuireadh, en la que las deidades Morrigan y Dagda se reúnen y mantienen relaciones antes de combatir contra los fomóres, una raza semidivina de la mitología Irlandesa.

Del mismo que en las antiguas fiestas celticas, en la actualidad la noche de Samhain en el neopaganismo es una ocasión para celebrar, y practicar algunas costumbres ancestrales. Es el año nuevo para las brujas, momento de terminar las actividades del año, limpiar el hogar, pagar las deudas, arreglar o desechar las cosas viejas. Las diferentes tradiciones Wiccanas comparten la creencia de que el “velo entre los mundos” es más fino, por lo que es posible cruzar ese umbral y ponerse en contacto con el más allá y el mundo feérico.

"Los Sabbats en el Hemisferio Sur". Por Fire Valkyrja ©


Existen ocho Sabbats en la Rueda Anual Wiccana. 

Estos son días para celebrar, 
regocijarse con los dioses y pasar un buen momento. 


Ningún trabajo de magia es realizado en los Sabbats (para eso están los Esbats) a no ser que sea un trabajo de sanidad que sea desesperadamente necesario. Pero lo que sí abunda es la alegría y el festejo.

Así como la Diosa es honrada con las fases de la luna
así también lo es el Dios con ciertas faces del sol. 

Existen los Sabbats Menores
 que ocurren en el Solsticio de Verano e Invierno, y los Equinoccios de Primavera y Otoño. Estos son Mabon, Yule, Ostara y Litha.

Estos están relacionados con la luna y el sol, por ello tiene mayor protagonismo la faceta del Dios regente en ese periodo del año. Los Sabbats Mayores, Samhain, Imbolc, Beltane y Lammas, están relacionados más directamente con los cambios del Año, con las cosechas, el nacimiento del ganado, la fertilidad y el aumento o disminucion de la Luz y Fuerza del Sol. 

Por ello estos Sabbats Menores son más generales e incluyen a la Diosa y el Dios en las celebraciones.

En términos simples, podríamos ver al Dios predominando la parte "oscura" del año (invierno) y a la Diosa reinando en la parte "clara" (verano). Esto se debe por la asociación del Dios con la cacería de animales en el invierno cuando no se podía vivir de la agricultura, y la asociación de la Diosa con el verano que representaba la fertilidad de los campos, de donde provenían los alimentos.

La palabra clave es "Predominante". En otras palabras, el énfasis en una de las deidades no significa la desaparición de la otra. Debe recordarse siempre, por supuesto, que cada deidad - como cada individuo - lleva las características de ambos, masculino y femenino.

Los Sabbats comienzan con el ritual del círculo de protección, esto es la erección del templo. Se sigue con el ritual para la luna llena (esto en caso que el sabbat caiga en luna llena, de lo contrario se obvia). Luego viene el ritual del sabbat propiamente dicho, seguido del ofertorio (de haber uno) y luego el festín sencillo, y al final la Fiesta donde hay danza, juegos y celebración.

Sabbat

Hemisferio Sur

Hemisferio Norte

Samhain, Sabbat mayor (año nuevo)

30 de Abril al 1 de Mayo

31 de Octubre

Yule, Solsticio de Invierno

21 de Junio

21 de Diciembre

Imbolc ó Candlemas
Celebración de destierro de la estación invernal.

1 de Agosto

1 de Febrero

Ostara, equinoccio de Primavera

21 de Setiembre

21 de Marzo

Beltane, es el último de los tres festivales primaverales de la fertilidad, y es cuando la gente, las plantas y los animales se preparan
 para los siguientes meses cálidos.

31 de Octubre

1 de mayo

Litha o Solsticio de Verano o Midsummer,
 que celebra el majestuoso aspecto del Dios.

21 de Diciembre

22 de Junio

Lammas ó Lughnassadh, esta es la primera
 de las tres celebraciones de la cosecha.

1 de Febrero

1 de Agosto

Mabon segundo festival de la cosecha.

21 de Marzo

21 Septiembre


www.wicca-argentina.com.ar

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"Samhain"
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